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www.medjugorje.ws » Eco de Maria Reina de la Paz » Eco de Maria Reina de la Paz 150 (Marzo-Avril 2000)

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Eco di Maria
Regina della Pace

Español 150

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Mensaje de María del 25 de enero de 2000

"Queridos hijos, os invito a la oración incesante. Si oráis estáis cerca de Dios y Él os guiará por la vía de la paz y de la salvación. Por esto hoy os invito a dar la paz a los demás. Sólo en Dios está la verdadera paz. Abrid vuestros corazones y convertíos en dadores de paz, y los demás, en vosotros y a través de vosotros, descubrirán la paz y así testimoniaréis la paz y el amor que Dios os da. Gracias por haber respondido a mi llamada."

De la oración incesante, el don de la paz

En continuidad con el mensaje del mes pasado (25/12/99), pero también en línea con todos sus mensajes, María insiste en el tema de la paz: sólo en Dios está la verdadera paz ¡y Ella nos lo recuerda sin cansarse nunca! No podemos hacernos la ilusión de encontrar en otro lugar aquello que sólo puede hallarse en Dios, y María, una vez más, nos indica el camino: la oración incesante (1 Tes 5, 2).

La oración no debe ser sólo un momento de nuestro día, un espacio sustraído a nuestras ocupaciones, sino que debe ser incesante ; es decir, debe ser continua, sin pausa, y por tanto debe convivir con todo lo que hagamos a lo largo de nuestra jornada, debe imbuir cada acción nuestra, cada pensamiento, cada gesto, cada logro, cada instante de nuestra vida cotidiana, ya trabajemos, ya reposemos, ya velemos, ya durmamos. La oración es vivir en la presencia de Dios, tener conciencia viva de su presencia, adorar esta presencia en cada lugar y en cada circunstancia, en nosotros, pero también en cada persona que encontramos.

Si oráis estáis cerca de Dios y Él os guiará por el camino de la paz y de la salvación . La oración es comunión con Dios y por tanto es condición indispensable para caminar, bajo su guía, por el camino de la paz y de la salvación.

Luego nos exhorta a dar la paz a los demás, no sólo a transmitirla. Esta segunda invitación es una consecuencia necesaria de la primera porque, si no vivimos en comunión con Dios, si no descubrimos que sólo Él es nuestra paz, no podemos realizar lo segundo. La puesta en juego no es banal: se trata de la paz y la salvación no sólo nuestras, porque añade: los demás, en vosotros y a través de vosotros, descubrirán la paz. Llamados pues otra vez explícitamente por María a ser portadores de paz debemos preguntarnos si no hemos comprendido mal, o infravalorado, sus repetidas invitaciones precedentes. ¿Qué paz se nos invita a dar? Sólo en Dios está la verdadera paz, y nosotros podemos abrir nuestros corazones y convertirnos en dadores de paz sólo si en ellos vive Dios. De otra forma, podremos dar como máximo algún signo de solidaridad humana, alguna consolación fugaz, alguna esperanza ilusoria, pero no tocaremos nunca, ni llegaremos a los meandros íntimos del corazón, allá donde el hombre tiene necesidad de ser acogido por Dios para que sus heridas sean sanadas y la salvación obre en la profundidad de su alma.

Debemos testimoniar la paz y el amor que Dios nos da, debemos ser la prueba viva de esta paz y de este amor, probar con nuestra vida y no con palabras que la Resurrección no es una utopía, que sus primicias germinan sobre la tierra: basta tener ojos para ver el florecimiento, en cada parte del mundo, y en cada momento, de la venida de Jesús hasta nuestros días. Si Jesús verdaderamente vive en nosotros no necesitaremos ningún medio de información para comunicar su presencia; ésta será percibida misteriosamente, sin necesidad de palabras, y pasará a través de la paz que los demás descubrirán en y a través de nosotros , esa paz que sólo Él puede dar (Jn 14,27).

Nuccio

 

 

Mensaje de María del 25 de febrero de 2000

"Queridos hijos, despertad del sueño de incredulidad y pecado, ya que éste es un tiempo de gracia que Dios os da. Aprovechad este tiempo y pedid a Dios la gracia de la curación de vuestro corazón, para que con el corazón miréis a Dios y al hombre. Orad de manera especial por los que no han conocido el amor de Dios y con vuestra vida testimoniad a fin de que ellos también conozcan a Dios y su inmenso amor. Gracias por haber respondido a mi llamada".

Despertad al Amor

Como de costumbre me gustaría primero recordar el mensaje anterior. Espero que no hayamos olvidado que hemos sido invitados "a la oración incesante". Orar incesantemente no significa rezar continuamente el Rosario o estar continuamente en Misa o en la Adoración, sino que significa encontrar a Dios, primero en la oración con el rosario, en la Misa, en la adoración, en la confesión, leyendo la Biblia y, tras este encuentro, nutridos por la gracia de Dios, podremos reconocer a Dios en la naturaleza y sobre todo en el prójimo. Porque el último criterio, para todo lo que hagamos como fieles, se encuentra y se realiza en nuestro encuentro con el prójimo. Si no conseguimos realizar este encuentro con el prójimo, todos nos preguntarán: "¿qué significa para vosotros rezar si no conseguís encontrar a los demás con amor?" Por tanto, oremos para poder salir al encuentro de los demás y, a través de este encuentro, encontrar a Dios. La Virgen ha dicho: "Si oráis estáis cerca de Dios y Él os guiará por el camino de la paz y de la salvación".

En la oración habitual, el Rosario, la S.Misa, etc., la Virgen quiere que encontremos a Dios, para estar cerca Suyo. Pero para estar "cerca de Dios" debemos verdadera y concretamente pedirle que nos libere de nuestro orgullo, del egoísmo y del pecado en general. Éste es un gran compromiso para todos nosotros. Para poder experimentar que Dios es paz, que en Dios está la verdadera paz, debemos acercarnos a Él en la oración y descubrirLo en todo lo que hacemos y en todos aquellos con los que nos encontremos. Pero la primera condición es siempre la de abrirse: "¡Abrid vuestros corazones!" Si no nos abrimos, no puede suceder nada. Espero que, habiendo intentado vivir este mensaje de enero, podamos ahora comprender bien lo que nos ha dicho hoy.

La primera invitación es: "Despertad del sueño de la incredulidad y del pecado". Este imperativo "despertad" o "no durmáis" lo encontramos muy a menudo tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. Despertar es creer; despertar es liberarse del pecado. Éste es el gran mensaje para este mes, pero seguramente también para el tiempo de Cuaresma ya a las puertas. Para que en el tiempo de Cuaresma, mientras meditamos en los cuarenta días de ayuno y oración de Jesús en el desierto, queramos también nosotros entrar con la fe en este tiempo y sobre todo vivir la renuncia y orar y ayunar más. Sólo así Dios puede darnos la gracia de la fe y liberarnos "del sueño de la incredulidad y del pecado". Quien comience a orar y a ayunar en la Cuaresma, puede ya decir que no duerme, que está espiritualmente despierto y que quiere ir adelante.

Este tiempo, dice María, "es un tiempo de gracia que Dios os da". No es la primera vez que la Virgen habla de este "tiempo de gracia". Sabemos que por lo que respecta a Dios todos los tiempos son tiempos de gracia; pero por lo que respecta a nosotros, debemos discernir bien los tiempos de gracia porque, por ejemplo, la Cuaresma y los tiempos en torno a la Pascua y a la Navidad son siempre de modo particular tiempos especiales en los que nos abrimos con mayor facilidad. Cuánta gente no va en todo el año a Misa, y sin embargo asiste a la celebración de la Navidad o de la Pascua. A través de estas apariciones, la Virgen también quiere hacernos entender que debemos tomar conciencia de que Dios es siempre verdaderamente misericordioso, que siempre da la gracia; pero luego depende de nosotros. Ella nos invita: "Aprovechad este tiempo para buscar la gracia de la sanación del corazón", sanación que sólo Dios puede dar. Creo que debemos tomarnos verdaderamente en serio este tiempo de gracia: pienso especialmente en la Cuaresma, aunque debemos pedir esta sanación del corazón cada día. El pecado es la gran herida y las consecuencias del pecado son todas las heridas del corazón y del alma, que después causan también las enfermedades del cuerpo. Y en este tiempo repito que debemos pedir concretamente la sanación del corazón, pero para poder pedirla, debemos reconocer bien nuestro pecado, nuestras heridas de la infancia hasta el momento actual.

La Virgen nos invita a pedir esta curación del corazón con una finalidad particular, especial: "para que con el corazón miréis a Dios y al hombre". De hecho, cuando el corazón está sanado, podemos ver a Dios, podemos escucharlo leyendo su Palabra, podemos contemplarlo en la creación y sobre todo en los hombres, en las personas. El pecado, en cambio, nos ciega y hace que ni nos veamos a nosotros mismos, ni a los demás, ni a Dios. El pecado nos hace sordos y hace que no oigamos ni a Dios ni a los demás. Así, es muy importante en este tiempo pedir continuamente esta sanación, porque todos nosotros la necesitamos: sanar en el corazón para poder mirar con un corazón nuevo nuestra vida y a Dios. La última parte de este mensaje es la misma intención que la Virgen subraya en la oración con la vidente Mirjana. Desde el 2 de agosto de 1987, el segundo día de cada mes, Mirjana reza con la Virgen entre las 10 y las 11. Al principio, este encuentro de oración del 2 de cada mes era en forma de "locución interior", pero ahora Mirjana dice que ve a la Virgen. Yo creo que lo más importante es conocer el amor de Dios; Ella también quiere que nuestra propia vida sea tan transparente que ayude a los demás a conocer a Dios y Su gran amor.

¡Cuántas veces la Virgen ha dicho: "Dios existe", "poned a Dios en el primer lugar en vuestras vidas"! Esto no es sólo para nosotros, sino también para todos aquellos con los que nos encontramos, con los que vivimos y trabajamos. Si nuestra vida se transforma, seguro que los otros conocerán a Dios y su gran amor. Ésta es una gran palabra para el tiempo que viene: liberarnos de la incredulidad y del pecado, pedir la sanación del corazón y rezar por los que no conocen el amor de Dios. Si nosotros vivimos así este mensaje, como la Virgen nos pide, seguro que este año será un verdadero Jubileo para todos nosotros. Nuccio

 

 

  ¿Dimisiones del Papa?...¡He aquí sus respuestas!

 

Más allá de las murmuraciones a las que estamos acostumbrados, la imprudente entrevista del obispo Lehman, presidente de la Conferencia Episcopal alemana, sobre las posibles dimisiones del Papa en caso de grave impotencia, ha alborotado los medios de comunicación y los muchos que, dentro y fuera de la Iglesia, no ven la hora que este viejo Papa se marche.

Ahora bien, el mismo entrevistado redimensionó sus declaraciones, reconociendo al Papa una plena eficacia en su ministerio, a pesar del evidente cansancio físico y la enfermedad que le hace temblar la mano. El mismo obispo muestra su admiración por la continuidad con la que el Papa ha atendido durante un mes la conferencia de los obispos alemanes, sin perder el compás y respondiendo con prontitud a cada pregunta.
Además sabemos cómo el Papa nunca falta a los compromisos programados, que apabullarían incluso a un hombre en plenitud de fuerzas. En el pasado, no ha ocurrido nunca que un Papa dimitiese por motivos de salud. Sólo Celestino V renunció al pontificado considerándose inadecuado al encargo. Pero a nosotros nos interesa la enseñanza que el Santo Padre no cesa de darnos también en esta ocasión. Así, afirmó: ¿Qué derecho tengo yo para decidir el futuro de la Iglesia? Es el Señor quien decide los límites temporales de mi pontificado. Y cuando cuatro días después de esta entrevista recibió al Cuerpo Diplomático, dijo: Cuando Dios nos confía una misión, nunca nos pide algo que esté por encima de nuestras fuerzas y junto a la carga nos da también las fuerzas necesarias para llevarla. Y después de haber pasado revista a los graves males que afligen al mundo, afirmó: Yo me siento investido de una paternidad universal.

¿Puede el Papa renunciar a ser Padre? La Iglesia no es una sociedad de asuntos en los que el manager debe estar siempre en plena forma, sino que es una familia al frente de la cual Jesús ha puesto un padre para que lleve el peso y la responsabilidad: "Apacienta a mis corderos y apacienta a mis ovejas" sin descanso. Se comprende entonces su respuesta a Ernesto Olivero, en audiencia con los miembros del Servicio Misionero Joven, que le dijo: "Gracias por su vejez". El Papa lo interrumpió: ¡Si yo no soy viejo! ¿Quién no ve que su paternidad, ejercida con firmeza y vigilancia llenas de luz, hasta el extremo de las fuerzas, no es un ejemplo para el celo que debería animar a todos los pastores "hasta el derramamiento de sangre"?
"Precisamente la debilidad física del Papa", dice el teólogo Forte, "ha acabado por agudizar la potencia y la fuerza de su mensaje espiritual y ético, que ha revelado en Juan Pablo II la única voz libre cuya autoridad está reconocida en todo el mundo, en perjuicio de otras voces lanzadas solamente a conseguir el consenso."

Nosotros creyentes, más allá de las previsiones y valoraciones de la ciencia, vemos en Él un poder superior que realiza como quiere su misión, riéndose de los cálculos más que razonables del hombre. Lo vemos en una extenuante serie de programas y de intervenciones, y con todo, vigilante y atento a todas las personas y a los problemas. En un momento dado casi lo vemos caerse vencido, y luego, de repente, renacer con vigor. ¿Quién puede juzgar sobre su estado de salud, o mejor, la fuerza sobrenatural que lo sostiene? "Es el Señor quien hace morir y quien hace vivir, bajar a los infiernos y remontar..." (1 Sam 2,6). "Es inútil enfrentarse a los designios de Dios" diría Dante.

¿De dónde viene el primado de Pedro? El mismo Papa parece haber respondido anticipadamente a la polémica sobre su dimisión, en el discurso del 21 de diciembre en la Curia romana. "El primado de Pedro está fundamentado en la palabra de Jesús como refiere el Evangelio: "Tú eres Pedro" (Mt 16,18). "He orado por ti para que tu fe no desfallezca, y tú, una vez convertido, confirma a tus hermanos" (Lc 22,32)
El primado de Pedro, por tanto, no deriva de sus capacidades, sino de la potencia de Cristo que ora por Él. Es por la fuerza de Cristo que él puede sostener a los hermanos, a pesar de su debilidad personal. "Dios realiza todo lo que quiere en el cielo y en la tierra" (Sal 134). Es necesario tener presente esta verdad sobre el "ministerium petrinum". Aquél que, como sucesor de Pedro, ejercita tal ministerio, no puede nunca olvidarla, como tampoco deben hacerlo aquellos que, con algún título, participan de él. D.A.

 

  ¿Deseas abrir la puerta de tu vida?

El precursor del Jubileo es testigo de la luz porque es amigo del Cordero. Dios no ha querido venir al mundo sin una Madre por un lado y un Precursor por otro. Juan Bautista, por tanto, tiene un papel decisivo - quizás demasiado ignorado - en este paso de una época a otra: sigue siendo "el que prepara" cada Visitación de Dios.
Se puede también afirmar que el precursor del año 2000 es otro Juan: Juan Pablo II. Sus veinte años de pontificado, todo su ministerio, todos sus actos, no han tenido otra orientación que hacer entrar a la Iglesia en el tercer milenio. Para él, los trenta y cinco años de vida de la Iglesia, desde la apertura del Concilio Vaticano II, han sido una preparación continua, trenta y cinco años de tiempo de Adviento, donde todos los deseos, todos los gritos de la humanidad, se han polarizado hacia este acontecimiento.

Como con Juan, aún hoy los "fariseos" plantean sus interrogantes: ¿con qué derecho osa hablarnos así? ¿En nombre de quién? ¿En qué se inmiscuye? Pero los pobres y los pequeños lo acogen como el mayor profeta de nuestro tiempo. Y más que un profeta, él es un testigo designado y dado por el Salvador; es más que un testigo, él es un amigo del Esposo.

En su voz los sencillos reconocen la de Dios, dejan que les toque, les ilumine, les convierta, les alegre... Los que hoy escuchan a Juan Pablo II son los mismos que acogieron la predicación de Juan y la de Jesús y los que mañana acogerán la nueva Visitación de Dios en nuestro tiempo.
El mensaje del Precursor ha sido incansablemente actualizado por este Papa: sus exhortaciones a las distintas categorías de personas - desde los niños a los jefes de Estado, pasando por los jóvenes, las familias y todos las ocupaciones posibles -, sus continuas súplicas para que las deudas de los países pobres sean condonadas incondicionalmente, para que cada uno comparta generosamente con alegría lo que tiene, que cada persona sea sincera con Dios... ¿No son acaso un eco de estas palabras: "¡Jesús viene! ¡El Reino está aquí! ¡Volved al Padre! ¡Dejaos perdonar!"?

Juan invita a purificarse en el agua, mientras que Juan Pablo II invita a sumergirse en las aguas vivas de la misericordia que brotan del costado abierto de Jesús; Juan anunciaba el bautismo de fuego, mientras que para el tercer milenio Juan Pablo II anuncia una nueva primavera bajo el soplo del Espíritu, un nuevo Pentecostés.
En la gran Eucaristía del Jubileo, como en cada Misa, el Mea Culpa precede al Gloria y el Señor no soy digno prepara la Comunión. Por esto, para que el jubileo sea armónico y la alegría desbordante, se han multiplicado actos de humildad a todos los niveles.

En el Sínodo europeo de Roma, en octubre de 1999, el Cardenal Cristophe Schönborn, en nombre de los obispos del Oeste, pidió perdón a los del Centro y del Este por su silencio público durante los largos años de persecución comunista; en ese mismo Sínodo, el delegado del Patriarcado ortodoxo de Bucarest pidió perdón a los obispos grecocatólicos, mientras que el 3 de diciembre los obispos de España pidieron perdón al Señor por los crímenes del aborto y de la eutanasia, por la revolución sexual que ha herido profundamente la ecología humana fundamental. Durante este gran año jubilar, asistiremos aún a muchas otras confesiones recíprocas, para que la paz de los corazones, de las familias, de los pueblos, de las Iglesias, se convierta en un terreno dispuesto a acoger los dones que Dios nos tiene reservados.

Que los miles de confesiones rejuvenezcan al pueblo de Dios para permitirle - una vez sanada la parálisis - danzar libremente en la casa del Padre en este nuevo siglo. Sí, "La Iglesia expresa su vivo deseo de acoger en sus brazos a todos los creyentes para darles el gozo de la reconciliación". Entonces, verdaderamente "en toda la Iglesia se elevará el himno de alabanza y de agradecimiento al Padre que, en su incomparable amor, nos concede ser miembros de la familia de Dios en Cristo". Entonces la Esposa de Cristo podrá "resplandecer en toda la belleza de su rostro".

P.Daniel Ange

 

 

"El Ecumenismo: problema de conversión"

El Ecumenismo debe ser leído en la óptica más amplia de la conversión. Por esto el Papa lo ha incluido como compromiso del gran Jubileo. Este Papa subraya mucho la primacía que hay que dar a la conversión y en este sentido nos invita a sentir en toda su gravedad nuestros sufrimientos internos. La división de los cristianos es un escándalo del que hay que tomar conciencia como responsabilidad de cada uno de nosotros. No nos podemos justificar diciendo que es misión de otros - la jerarquía, los teólogos - sanar las heridas...
Ecumenismo significa también, como nos recordó el Papa, sacrificar la manera personal de mirar a la historia y a los demás; es necesario, en resumen, comenzar a concebir a aquellos que están fuera de la plena comunión como amados por Dios, bendecidos por Dios.

El teólogo Sartori

 

 

CRÓNICAS DEL JUBILEO

 

  El Jubileo, año de gracia: el Padre quiere el retorno de todos

"Ésta es la puerta del Señor, por ella entran los justos... Me postraré en adoración en su santo templo. Abridme las puertas de la justicia. Quiero entrar y dar gracias al Señor" (Sal 118). Con las palabras del salmista, el Santo Padre atravesó la Puerta Santa la noche de Navidad inaugurando así oficialmente el Jubileo. Las "puertas de la justicia" se han abierto sobre el mundo entero, y todo hombre de buena voluntad podrá entrar a través de ellas para agradecer y adorar al Señor que en su gran misericordia ha querido dar al hombre un "año de gracia" por medio del cual podrá recuperar con Dios la relación perdida a causa de su pecado.

En el Ángelus del 1 de enero , solemnidad de María Madre de Dios, el Papa expresó su amor filial a la Virgen confiándole el milenio que apenas empezaba:
El primer día del año está puesto bajo la protección especial de María. Iniciamos el Dos mil bajo la mirada amorosa de la Madre de Dios, que entrega a Cristo, Príncipe de la Paz, al mundo. Que el manto de su maternidad se extienda sobre todos y nos proteja del mal, nos libere del odio y de la violencia. Acompaña a la humanidad por senderos de paz. Que cada hombre descubra en los demás, más allá de las fronteras, el rostro de los hermanos, de los amigos, de los miembros de una sola familia.

  El Jubileo de los niños convoca al mundo entero

La primera cita "jubilar" se abrió en Roma el 2 de enero con el Jubileo de los niños . Un océano de fieles jovencísimos se reunió en la Plaza de San Pedro y en las calles adyacentes, allá donde cabían; un océano de entusiasmo, de alegría y de vida caracterizó el primer domingo del milenio en Roma. Esta vitalidad conmovió ciertamente también el corazón del Santo Padre que dijo a sus jóvenes interlocutores:
"¡Queridísimos niños, queridísimos jóvenes! Estoy muy contento de encontrarme entre vosotros, que hoy celebráis vuestro Jubileo. Gracias por el entusiasmo con el que llenáis de fiesta esta Plaza... Os saludo a todos con mucho afecto... Vuestra presencia recuerda que el Jubileo es tiempo de gozo. Dios es un Padre bueno, siempre dispuesto a perdonar y a ofrecer a sus hijos ocasiones para empezar a vivir de nuevo y para esperar. Él nos abre una vez más su corazón para que cada uno, arrepintiéndose de sus pecados, comprometiéndose con buenos propósitos y realizando gestos de fe y de amor, pueda retomar el camino que lo conduce a Él.

En el Ángelus de la Epifanía , el Papa manda un mensaje a los patriarcas orientales reunidos en Belén con ocasión del bimilenario del nacimiento de Jesús: A las Iglesias Ortodoxas y a las Iglesias Orientales Católicas, que celebran mañana el nacimiento de Cristo, les deseo una Feliz Navidad con las palabras de un poema de ellos muy conocido: "Tu nacimiento, oh Cristo Dios nuestro, hizo despuntar en el mundo la luz de la verdad. Guiados por una estrella vinieron a adorarTe, sol de justicia, y a recnocerTe, aurora celeste. Oh Señor, gloria a Ti". Pensando en todas las Iglesias del Oriente cristiano, les deseo prosperidad y alegría. Lo hago participando en espíritu en el canto de sus Liturgias, y compartiendo los muchos dones que el Señor ha derramado en sus tradiciones y que enriquecen la Iglesia de Cristo.

 

  El corazón de Jesús llama a los suyos a la unidad

¡Unidad, unidad! Con esta exhortación del Papa que suena casi como un grito de súplica a Dios y a los hombres, se ha abierto la "Semana de oración por la unidad de los cristianos", que este año coincide con la apertura de la Puerta Santa de la catedral de San Pablo Extramuros. El acontecimiento es extraordinario también porque por primera vez en la historia de la Iglesia una Puerta Santa ha sido abierta por el Papa junto a dos representantes de las iglesias cristianas: el arzobispo de la Iglesia ortodoxa Athanasios y el arzobispo de la iglesia protestante anglicana, Carey. Se arrodillaron juntos en oración ante la Puerta símbolo de Cristo reconociendo así que Él es la única Puerta de salvación para los hombres. También estuvieron presentes en la apertura treinta y dos representantes de iglesias cristianas. Verdaderamente, puede decirse que fue el acontecimiento ecuménico más grande y a la vez el más concreto de todos los tiempos.

"Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectamente uno, y el mundo conozca que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí". (Jn 17, 21;23). Del deseo de Jesús expresado en la oración al Padre, se hace eco el deseo de la Iglesia entera que se reunió en oración con sus representantes para suplicar al Padre tanto la ayuda y la valentía para recorrer el camino de la unidad, no siempre fácil, como el perdón por todo lo que en la historia de la Iglesia ha perjudicado el designio de unidad.

Con una llamada apasionada al pensamiento de Cristo, el Santo Padre, con un espíritu de profunda humildad y de apertura hacia los hermanos separados dijo: La semana de oración por la unidad de los cristianos se inaugura hoy en Roma con la celebración en la que estamos reunidos. He querido que coincidiese con este acto la apertura de la Puerta Santa en esta Basílica dedicada al Apóstol de los gentiles, para subrayar la dimensión ecuménica que debe caracterizar al Año jubilar. Queridos hermanos y hermanas, sed todos muy bienvenidos. Bienvenidos por este encuentro que marca un paso adelante hacia la unidad del Espíritu en el que "todos hemos sido bautizados". El bautismo que hemos recibido es único; éste crea un vínculo sacramental de unidad entre todos los que a través suyo han sido renovados. El humilde símbolo de la puerta que se abre encierra una gran riqueza de significado: proclama a todos que Jesucristo es el Camino, la Verdad y la Vida (Jn 14,6). Lo es para cada ser humano. Este anuncio llegará con fuerza cada vez mayor en la medida en que estemos más unidos, y se nos reconocerá como discípulos de Cristo en el amor que tendremos unos con otros como Él nos ha amado (Jn 13,35; 15,12).

El Concilio Vaticano II recordó oportunamente que la división contradice abiertamente la voluntad de Cristo. La unidad deseada por Jesús para sus discípulos es participación en la unidad que Él tiene con el Padre. En consecuencia, la Iglesia no puede no mirar ese supremo modelo y principio de la unidad que brilla en el Misterio trinitario. El apóstol Pablo escribe: "Todos nosotros hemos sido bautizados en un solo Espíritu para formar un solo cuerpo." ¿Puede un cuerpo estar dividido? ¿Puede la Iglesia, Cuerpo de Cristo, estar dividida?
La unidad, explica el Papa, es un misterio porque es un don de lo alto, respecto del cual las divisiones son sólo efecto de la debilidad humana. Pero el deseo del Papa, más allá de todo, es que: En este año de gracia debe crecer en cada uno de nosotros la conciencia de la responsabilidad personal en las fracturas que marcan la historia del cuerpo místico de Cristo. Pero el restablecimiento de la unidad no es posible sin conversión interior porque el deseo de unidad nace y madura en la renovación de la mente, en el amor a la verdad, en la abnegación de uno mismo y en la libre efusión de la caridad. La aspiración a la unidad es indisociable del "sacrificio" de lo que es personal -dicho en otras palabras- cambiar nuestra mirada, ampliar nuestro horizonte, saber reconocer la acción del Espíritu Santo que ahora obra en nuestros hermanos...

En espíritu de arrepentimiento por los errores cometidos, como conclusión, añadió: En esta basílica pedimos perdón a Cristo por todo los que en la historia de la Iglesia ha perjudicado a su designio de unidad. Pidámosle a Él con confianza, puerta de la vida, puerta de la salvación, puerta de la paz, que sostenga nuestros pasos, que haga duraderos los progresos ya realizados, que nos conceda el apoyo de su Espíritu, para que nuestro compromiso sea cada día más eficaz y auténtico... Desde esta basílica adelanto la mirada hacia el nuevo milenio...
El augurio que me brota del corazón es que en un futuro no lejano los cristianos finalmente reconciliados, podrán caminar juntos como un solo pueblo... hasta repetir, a una sola voz, el gozo de una nueva fraternidad renovada.

Como queda claro, las palabras del Papa no han sido sólo una humilde toma de conciencia de los errores cometidos a lo largo del camino de la Iglesia, sino también un valiente impulso hacia la conquista de una unidad en la fe, en la fraternidad y en el respeto recíproco que como él mismo ha dicho presupone siempre por parte de cada uno el sacrificio de algo.

 

  Fiesta de las almas consagradas, un gran signo de luz y de esperanza

Cada año, esta fiesta litúrgica reúne cerca de la tumba de Pedro un amplio espectro de personas consagradas. Hoy este conjunto de personas son multitud, porque están presentes personas consagradas de todas partes del mundo. Queridísimos hermanos y hermanas, vosotros celebráis hoy vuestro Jubileo, el Jubileo de la vida consagrada. Os acojo con el evangélico abrazo de paz...

En vosotros mi pensamiento reúne a todos vuestros hermanos y hermanas dispersos por el mundo: también es para ellos mi afectuoso saludo. La celebración comenzó con la sugerente Liturgia de la Luz , en la que participó el Papa. Él, con voz firme y con una extraordinaria ternura paterna, habló así a sus interlocutores: ...Habiendo sido peregrino en tantas partes del mundo, he podido darme cuenta del valor de vuestra presencia profética para todo el pueblo cristiano. Los hombres y las mujeres de esta generación tienen una gran necesidad de encontrar al Señor y su liberador mensaje de salvación. Y me remito con gusto al ejemplo de generosa dedicación evangélica, ofrecido por numerosos hermanos y hermanas vuestros que se entregan sin reservas por el nombre de Cristo, al servicio de los pobres, de los marginados, de los últimos...

El corazón de la homilía fue precisamente la revalorización de los votos de castidad, pobreza y obediencia , posibles de realizar sólo si hay una profunda comunión con Dios. De hecho, explica: La primera vocación de quien se pone al seguimiento de Jesús con corazón indiviso es la de "estar" con Él, de comulgar con Él, escuchando su palabra en la continua alabanza de Dios. Pienso en este momento en la oración que sube desde tantos monasterios y comunidades de vida consagrada dispersos en cada rincón de la tierra...

Palabras de aliento las que pronunció hacia el fin de la homilía: Invitados a dejarlo todo por Cristo, vosotros consagrados y consagradas, renunciáis a definir vuestra existencia a partir de la familia, de la profesión y de los intereses terrenos, y escogéis al Señor como único criterio de identificación... La invitación a la renuncia, vosotros lo sabéis bien, no es para dejaros "sin familia", sino para haceros los primeros y cualificados miembros de la nueva "familia", testimonio y profecía para todos aquellos que Dios quiere llamar e introducir en su casa. Como siempre, concluyó su homilía consagrando a todos los presentes a la Virgen María para que siguiendo su ejemplo se dejen llevar por el Espíritu a las fuentes de la Vida inmortal.

  El Jubileo de los enfermos: "El dolor: fuente de esperanza y de salvación"

Al Papa, que había decidido celebrar el jubileo de los enfermos en la plaza de San Pedro, los organizadores le objetaron: en febrero hará demasiado frío; él respondió: "¿Pero creéis que el Padre no habrá pensado en ello?" De hecho, en un día sereno, la plaza de San Pedro se llenó por la mañana de 15.000 personas, y por la tarde de 30.000. Queridísimos hermanos y hermanas sufrientes, nosotros somos vuestros deudores. La Iglesia es vuestra deudora y también el Papa... Un enfermo entre los enfermos, un hombre acostumbrado a convivir con el sufrimiento físico y sin embargo nunca sometido por éste, nunca derrotado, nunca aplastado por la enfermedad . Y precisamente gracias a su condición de enfermedad el Santo Padre ha podido comprender profundamente los sentimientos, los pensamientos, las ansias y los miedos de los millares de enfermos que han llenado el recinto sagrado de la Plaza de San Pedro el pasado 11 de febrero, día dedicado al Jubileo de los enfermos y de los trabajadores sanitarios.

Por la Cruz de Cristo, cada sufrimiento ha adquirido una posibilidad de sentido, que la hace particularmente preciosa. Y por esto, pues, así como es justo luchar contra la enfermedad, porque la salud es un don de Dios, quien sabe acogerla en su vida experimenta cómo el dolor iluminado por la fe, se convierte en fuente de esperanza y de salvación. Con estas palabras, Juan Pablo II ha exhortado a los fieles a coger precisamente en el sufrimiento el mensaje salvífico del Cristo crucificado, muerto, pero luego resucitado y vivo en la gloria del Padre. Ya desde 1993 el Papa había dedicado este día, fiesta de la Virgen de Lourdes, a todos aquellos que llevan la cruz de la enfermedad, consciente del particular amor de predilección que la Virgen siempre ha demostrado en aquel lugar para sus hijos sufrientes. Y naturalmente, la Virgen, "Salud de los enfermos" (como se la invoca en las Letanías) estaba presente en el corazón de todos, sobre todo en el de los que van regularmente a Lourdes para implorar ante la Gruta sanación, consuelo y alivio en el sufrimiento. A Ella, los miles de personas presentes le dedicaron por la tarde una procesión con antorchas, como suele hacerse en el Santuario francés.

Pero la Iglesia ha querido dedicar estos días jubilares no sólo a los enfermos, sino también a todos los voluntarios y trabajadores sanitarios que se entregan generosamente para asistir a los hermanos más desafortunados: Que Cristo sea la Puerta también para vosotros, queridos acompañantes, que os ocupáis de ellos, dijo el Papa con tono afectuoso y paternal. Como el buen samaritano, cada creyente debe ofrecer amor a quien vive en el sufrimiento, pues no está consentido pasar de largo frente a quien está probado por la enfermedad. Es necesario detenerse, inclinarse sobre su enfermedad y compartirla generosamente.

Es lo que hace el Santo Padre con todos nosotros, a menudo afectados por enfermedades espirituales que nos tambalean en el camino hacia el Reino. No se cansa nunca este Pastor atento y premuroso, ni desiste en sacrificar su cuerpo tan probado por la enfermedad en favor del Cuerpo de Cristo, la Iglesia, necesitada en gran manera de curas y sanación.

Redacción

 

 

 

  "Volved al fervor primitivo"

María enseña: el perdón cristiano, paso obligado para la paz

(continúa)

En numerosos mensajes, la Virgen, para poder realizar un serio y concreto camino de purificación interior, nos recuerda también la importancia fundamental de la dimensión propiamente sacramental del perdón, mediante la práctica comprometida de la confesión (Mensajes del 6 de agosto de 1982, diciembre 1983, 25 marzo 1985, 7 noviembre 1983, 25 febrero 1987, 25 enero 1995, etc.)
El camino de purificación profunda que la Virgen nos propone requiere sin embargo la disponibilidad incondicional no sólo a acoger el amor y el perdón que Dios nos da, sino también a convertirnos en instrumentos auténticos y activos de la misericordia del Padre para los otros hermanos.

Para esto es necesario un cambio de dirección fundamental que nos conduzca del nivel del simple perdón dado y recibido a una decisión libre y madura de ofrecer la vida a Dios por la salvación del mundo. Esto representa un paso fundamental en la pedagogía concreta que la Reina de la Paz ha dado en Medjugorge: "Queridos hijos...sabéis que os amo y por amor vengo aquí para mostraros el camino de la paz y de la salvación de vuestras almas... Testimoniad con vuestra vida y sacrificad vuestras vidas por la salvación del mundo. Yo estoy con vosotros y os lo agradezco..." (Mens.25/02/88)

Sólo con el ofrecimiento incondicional de la vida se llega a acoger en plenitud el perdón dado por el Padre. De hecho, el amor de Dios es uno solo y lo posee realmente sólo quien lo da a los demás. Sólo así es posible vivir verdadera y plenamente el precepto evangélico: "Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso" (Lc 6,36) y este otro igual de exigente: "Este es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da la vida por sus amigos" (Jn 15, 12-13). Aquí reside el verdadero núcleo y la esencia más profunda de la llamada espiritual de María en Fátima y en Medj., y es ésta también la nota espiritual característica que se comprueba en los grandes testimonios de la santidad suscitados por el Espíritu en este siglo (S.Teresita del N.J., S.Faustina Kowalska, Madre Esperanza, P.Massimiliano Kolbe, P.Pío de Pietrelcina, etc.).
Nos parece un signo luminoso de gran esperanza que el Jubileo del tercer milenio, "el año de gracia del Señor", haya sido misteriosamente preparado, a través de la presencia especial de María entre los hombres, por una extraordinaria efusión del Amor misericordioso del Padre sobre la tierra. La perspectiva de la victoria final del amor de Dios y del perdón clarea ahora como nunca, con la vivísima luz del Cordero Inmolado cuyo camino real está dispuesto a dar el asentimiento incondicional a la llamada de María, para el triunfo definitivo de su Corazón Inmaculado sobre cualquier potencia de tiniebla presente en los corazones y en la historia de los hombres.

Giuseppe Ferraro

 

  ¡El perdón es un don de Dios, no una conquista del hombre!

Digno de ser explicado es el testimonio sobre el perdón, como experiencia profunda e íntima del amor de Dios, que Giuseppe Soffiantini, empresario raptado por secuestradores anónimos, sufrió durante el tiempo de su encierro y que ha escrito para la revista "Luoghi dell'infinito" (Lugares del infinito). "No se lo he dicho nunca a nadie, pero estoy convencido que si a lo largo de su vida mis secuestradores, mis carceleros, hubieran encontrado más comprensión del prójimo, quizás no se hubieran convertido en criminales tan feroces. ¿Benevolencia? No, precisamente. Perdonen, pero la benevolencia es una cosa, y el perdón otra. Hay una gran diferencia. Os lo dice alguien que ha pasado ocho meses en la celda de la muerte, 237 días de lucha total para defender la propia vida y la propia dignidad cada hora, cada minuto colgadas de un hilo sutilísimo. Uno que ha sobrevivido, que ahora está libre, pero que no se siente un héroe. Ni por haber resistido al mal, ni por haber perdonado el mal.

Diría más bien que soy producto de un milagro. Una persona normal que en Dios ha encontrado la fuerza para resistir y perdonar. El secuestro es una experiencia terrible. Física y moralmente, corres el riesgo de perderte para siempre. Aunque te liberen, aunque vuelvas con tu familia, con tus amigos, al trabajo. Hay una sola manera para ser verdaderamente libres: perdonar a quien te ha hecho un daño tan inaudito. De otro modo, encadenado sin esperanza al odio, al rencor, al deseo de venganza, te conviertes en carcelero de ti mismo. Para quien cree que la vida es un bien que hay que gozar, y que la finalidad de esta vida es el amor -a Dios, al prójimo, a la naturaleza -, perdonar es una necesidad. Cuando, liberado, dije en público que perdonaba a los carceleros y secuestradores, me tacharon de benevolente. Pero yo no soy benevolente, soy una persona normal que ha decidido perdonar.

Quien me secuestró debe ser juzgado y castigado por el mal cometido. Pero a los secuestradores y carceleros les deseo, en la expiación de la pena, que consigan recuperar la dignidad que han perdido. Es por esto que estoy contra la pena de muerte: no podemos anular la esperanza, nosotros que esperamos contra toda esperanza. Estoy convencido que perdonar no me haga bien sólo a mí, sino también a mis opresores. Al principio no parece hacer efecto, con todo, repasando la cinta de la memoria, estoy convencido que si en ciertos momentos cruciales del secuestro no me asesinaron, como podían y querían, es también por los sentimientos que yo mostré hacia ellos. La fuerza de resistir y perdonar no nace de la nada. Recé mucho en aquellos 237 días de antesala de la muerte; descubrí una intimidad con Dios que me ayudó mucho . Dios, perdón: realidades concretas, pocas palabras...
Cuando junto con otros exsecuestrados nos reunimos en Loreto, presentamos a la Virgen una cadena despedazada. Un prodigio posible sólo por el amor, que hace de nuestras vidas un incesante Jubileo cotidiano.

Giuseppe Soffiantini

 

 

  Noticias de la tierra bendita

  Aparición a Mirjana

El 2 de enero una gran multitud se reunió en el Cenáculo para asistir a la aparición a Mirjana. Mirjana estaba feliz y repitió para los asistentes algunas de las palabras de la Virgen: "Queridos hijos, hoy como nunca antes, mi corazón pide vuestra ayuda. Yo, vuestra Madre, os ruego hijos míos que me ayudéis a realizar aquellos por lo que el Padre me ha enviado aquí. Me ha mandado entre vosotros porque su amor es grande. En este tiempo grande y santo en el que habéis entrado, orad de forma especial por aquellos que todavía no han sentido el amor de Dios. Orad y esperad."

  Vicka se confiesa

Reproducimos algunos de los fragmentos más impactantes de la entrevista que el padre Livio de Radio María hizo a Vicka al comienzo de este año 2000. Serán expresiones gratas a nuestros lectores porque revelan un auténtico testimonio de este tiempo de gracia. A través de la respuesta a preguntas de distinta índole, Vicka manifiesta con sencillez y claridad una profunda espiritualidad; su conversación trasluce una íntima y continua unión con el Señor, con la Virgen.

  Es el amor el que nos hace bellos

P. "Tras tantos años de apariciones, la profundización en los misterios de la fe ¿la has aprendido directamente de la voz viva de la Virgen o te ha bastado su presencia?"

R. "Basta estar con Ella para madurar. No esperaba que la Virgen me diese tanto, pero yo también he correspondido. Nunca he pedido nada para mí, ni quiero hacerlo en el futuro... Incluso antes de que la Virgen comenzara a aparecérseme yo estaba muy feliz del don de la vida; pero ahora debo transmitir esta luz, que está en nuestro corazón, y poco a poco sacar de las tinieblas a tantas personas, especialmente jóvenes, cansadas de vivir, apesadumbradas por las cosas pasajeras, completamente desconocedoras de la belleza de las realidades del espíritu... Del rostro de la Virgen trasluce una grandísima belleza que no se puede describir. Ella misma ha dicho que es tan bella porque ama. Así es como nosotros debemos ser bellos, sobre todo por dentro, porque luego esta belleza irradia en nuestros rostros. Sin embargo nosotros escondemos nuestra cara con muchas máscaras, lo escondemos todo dentro... Debemos empezar por amar para ser bellos; comenzar amando de corazón a los de casa, a los familiares, y luego fuera a todos los demás... La belleza no es un problema: la verdadera belleza es la bondad espiritual..."

Hay quien dice que para Vicka el encuentro con el Señor es fácil porque ella ve a la Virgen. Ella responde: "No es tan importante ver a la Virgen como sentirla dentro de cada uno de nosotros; lo importante, sobre todo, es practicar todo lo que ella nos transmite en sus mensajes."

  Paz y gozo incontenibles 

"Dios me ha dado el grandísimo don de la paz y no encuentro palabras para expresarle la gratitud por esta gracia. Gracia que se corresponde con la misma misión de la Reina de la Paz, que ha venido en este tiempo para irradiar paz entre nosotros. En mí la paz ha crecido y cada día crece más porque la he deseado y la deseo continuamente. Por esto ningún día dejo de rezar...
¿Mi sonrisa? ¿Mi alegría? En mi vida no existe nada más que hacer aquellos que la Virgen quiere: me declaro su sierva; he dado mi vida a la Virgen y por esto estoy dispuesta a afrontar todo lo que Ella quiera: en esto está mi gozo.

Me gustaría que también otros vivieran mi misma condición y les fuera concedido transmitir el mismo amor que la virgen tiene para todos... Sé que está en el deseo de la Gran Señora transmitir su presencia a los demás, es decir, mostrar que Ella está entre nosotros...
Aunque aquí en Medj. cada día me encuentro con muchos peregrinos procedentes de todas partes: enfermos, alejados de Dios, angustiados por muchos problemas, contrariedades o preocupaciones, no me es dado estar triste.

Cada mañana, apenas despierto, rezo: "Aquí me tienes Señor, Virgen Santa, haced de mí lo que queráis". No podremos tener paz, gran tranquilidad, si dejamos que los problemas enseguida nos perturben. Desgraciadamente, hoy muchos viven estresados, agitados por motivos insignificantes... Quien no tenga paz, debe encontrar tiempo para pararse un poco y pensar en su alma; hablar personalmente con Dios, contarle al Señor lo que le hace sentir mal en lo más íntimo, pedirle a Él que lo libere de esos pesos. Quien encuentra la verdadera paz, luego no la pierde tan fácilmente... Me siento muy feliz cuando a veces viene a verme alguien que no sabe nada de Dios, porque entonces le puedo transmitir el amor de Dios que es Padre y está muy cerca de cada uno; así, poco a poco puede comenzar a buscar en sí mismo y entorno suyo Su presencia. Son muchos los que desgraciadamente más que estar ciegos con los ojos, tienen el corazón cerrado a Dios.

  El sufrimiento, un gran don de Dios 

En el pasado, Vicka estuvo afectada por una enfermedad, también lo ha estado recientemente con molestias físicas de las que los médicos no han sabido siempre diagnosticar las causas.

P. "Tu, Vicka, has estado enferma muchas veces; ¿no has pedido nunca la sanación?"

R. "¡No! Nunca. Yo pido la sanación para los demás, no para mí, ¡la Virgen lo sabe!

Considero los sufrimientos, las enfermedades como dones, y los acepto con alegría; doy gracias a Dios por estos dones.

Quiero decir a todos los enfermos que cuando la Virgen viene, los pongo a ellos en el primer lugar, y después a todos los demás... Exhorto a los enfermos a rezar así: "Te ruego Señor, que con este sufrimiento mío tenga todavía algo que entregarte; en este momento sólo te pido tener la fuerza y la valentía de llevar mi cruz con todo el amor y la alegría". Personalmente, puedo decir que he podido superar bien cada cosa, sabiendo que ofreciendo mi dolor a la Virgen, la ayudaba... La Virgen dice que hoy son poquísimos los que están dispuestos a aceptar el sufrimiento como don, haciéndose preguntas que no tranquilizan. Digo con todo el corazón que el sufrimiento es un enorme don, y lo digo porque lo he experimentado. El sufrimiento es don porque a través suyo se actualizan los planes de Dios, se cumple su voluntad en beneficio tanto de quien está cerca nuestro como lejos. Con el sufrimiento y con la enfermedad, ofrecidos al Señor, se le hace la ofrenda que a Él más le gusta.

  Fin de año en Medjugorje: la experiencia de los peregrinos 

Como ya ocurre desde hace algunos años, también este año ha tenido lugar la vigilia de oración para festejar el nuevo año. A las 22.00 se inició la celebración con una oración, que concluyó con la Santa Misa de media noche. Participaron cerca de cinco mil fieles.

En esta ocasión han sido una vez más especialmente numerosos los jóvenes procedentes de todos los países europeos y de los Estados Unidos. Los feligreses y los peregrinos se despidieron juntos del año viejo y entraron en el nuevo cantando y orando por la paz, que el mundo y los hombres tanto necesitan. La profundidad de la experiencia de los que esperaban el año nuevo en Medjugorje fue testimoniada por el hecho que, año tras año, el número de peregrinos aumenta. Quien viene una vez, vuelve. En este mundo inquieto e inseguro, los jóvenes deciden confiar su futuro a Dios. Bulletin

El 1 de enero, fiesta de la gran Madre de Dios, Marija tuvo la aparición en el Oasis de la Paz y la Virgen estaba radiante. Miró y bendijo a todos los presentes y esto alargó mucho la duración de la aparición.

El 2 de enero Marija fue a Citluk para visitar el orfanato de sor Josipa y la Virgen se apareció a 90 niños huérfanos. Estos niños habían preparado cantos para ofrecer a la Virgen como don durante la aparición, y Marija explicó que mientras cantaban la Virgen los miraba sonriendo. La aparición fue muy larga y la Virgen dio este mensaje: "Yo soy la Reina de la Paz y soy también vuestra Madre; recordad que también soy vuestra Madre y que os amo". Para los niños ha sido un gran momento de alegría.

* El Padre Jozo ha llevado los retiros invernales en la "Casa San José" de Medjugorge. (Fax a Medj: 00 387 88 651 768). Las fechas son las siguientes: para los francófonos, del 23 al 27 de enero, para los anglófonos, del 7 al 11 de febrero.

* Una buena noticia: el 15 de enero nació en Boston (USA) la pequeña Mikaela, tercera hija del vidente Ivan. ¡Agradezcamos a Dios por el don de la vida!

(Del diario de sor Emmanuel)

 

El P. Slavko Barbaric visitó Alemania el 14 al 23 de enero de 2000. A su regreso contó sus impresiones.

"He tenido una serie de encuentros de oración cerca de varias comunidades parroquiales, desde la parroquia de los santos Pedro y Pablo a Freising, no lejos de Munich. A pesar del crudo clima, la iglesia estaba llena de fieles, en la Misa concelebraron una decena de sacerdotes y en todo reinaba una bella atmósfera de oración. Al final hubo una conferencia y un debate entre los asistentes.
El sábado y domingo 15 y 16 de enero tuvo lugar un encuentro con cerca de 300 jóvenes en Schwäbisch-Gmünd, cerca de la casa de S. Bernardo, dirigido por el P. Hans Buob.

El programa comenzó hacia las 9.00 con la oración, los cantos y las conferencias; por la tarde, en cambio, el programa siguió el orden de la oración de la tarde que se desarrolla en Medj.. Después tuvieron lugar los testimonios de los jóvenes sobre su encuentro personal con Medj. y sobre su conversión. Después de cenar algunos jóvenes volvieron a sus casas, mientras que otros llegaron para participar en un programa nocturno que comenzó a las 21.00. Permanecieron en oración toda la noche , divididos en varios grupos.

Destacó especialmente un grupo llamado "Totus tuus", formado por personas muy activas que recogen niños procedentes de todas partes de Alemania. El programa concluyó el domingo hacia el mediodía. Digno de ser recordado es el espectáculo preparado por los niños el sábado por la tarde: la representación en clave realista de la vida de una familia que se enfrenta a la disgregación. Una vida que se ha hecho imposible para todos: la madre desesperada por el mal comportamiento del marido y de los hijos. La televisión, la radio, las salidas y los regresos de madrugada, las incomprensiones y las disputas era todo lo que aún les "unía". No se oraba en familia, pero un día la madre encuentra por azar un rosario de la abuela y se pone a rezar. Entre tanto la familia comienza a oir hablar de Medj. y deciden ir todos allí en peregrinación. En ese momento todo cambia: después de la peregrinación en casa se comienza a rezar, se arrincona la televisión y en su lugar se coloca la estatua de la Virgen traída de Medj. La familia comienza finalmente a vivir con paz y alegría. Dios ha vuelto a sus vidas.

Desde el domingo 16 hasta el jueves 20 de enero estuve en Hochalting, cerca de la casa de S. Ulrico. Dirigidos una vez más por el P. Hans Buob 70 participantes meditaron sobre el tema: "En camino con María hacia el corazón de Dios". Las jornadas han estado intercaladas por conferencias, por la oración, por el programa similar al de la tarde en Medj. y por la adoración. Todos los participantes ofrecieron su testimonio sobre cómo la peregrinación a Medj. les había ayudado a cambiar de vida. Escuchando sus testimonios sobre los días de gracia en Medj. y sobre lo que significa todo esto para ellos, deseé que todos los videntes y los feligreses pudieran escucharlos, particularmente aquellos que todavía no reconocen la acción de la gracia de Dios, incluso estando en Medj. Concluí mis encuentros en Marksteinach, cerca de Schweinfurt, el jueves 20, junto al P. Dietrich von Stockhausen.
Y el viernes 21 de enero fui con el P. Dietrich a Heroldsbach donde nos reunimos con 250 fieles.

 

*Si bien ahora ya con edad avanzada, el gran amigo de Medj., Mons. Frane Franic', arzobispo jubilado de Spalato - Makarska, visitó Medj. el 10 de diciembre. Durante su visita privada de un día celebró la Santa Misa en la capilla. El día antes fue presentado en Mostar el libro del arzobispo titulado "Iglesia, fundamento de la verdad".

* Mons. Pavao Zanic', ex obispo de Mostar, volvió con el Señor el pasado 11 de enero en Spalato, a los 82 años. En su oposición sistemática a las apariciones, fue ciertamente también un instrumento de la providencia para la purificación de los corazones y para el camino hacia la verdad sobre estos acontecimientos. ¡Oremos por él!

* El VII encuentro internacional de los guías y de los grupos de oración de Medj., tendrá lugar en Neum desde el domingo 19 de marzo al viernes 24 de marzo sobre el tema: "Medj. impulso profético para el siglo XXI".

- El lunes 20 de marzo, el hno. Franjo Vidovic' tendrá una conferencia sobre el tema: "Los profetas en la Sagrada Escritura y en la tradición de la Iglesia". Por la tarde, habrá un encuentro con los hermanos de Medj.: P.Slavko, P.Leonard Orec', P.Jozo...

- El martes 21 de marzo, el P.Sabino Palumbieri hablará sobre el tema: "La condición de los cristianos en la civilización contemporánea".

- El miércoles 21 de marzo tendrá lugar la conferencia de Alfons Sarrach sobre el tema: "Signos proféticos de Medj.".

- El jueves concluirá el trabajo.

- El viernes se saldrá hacia Medj. donde está prevista una visita a la colina de las apariciones.

Bulletin

 

  Jubileo de los consagrados en Medjugorge

Que la Virgen guía a sus consagrados y que el Espíritu Santo guía a la Iglesia, lo han podido experimentar los miembros de todas las comunidades religiosas de Medj. reunidos para una novena de oración con motivo de la Fiesta de la Presentación de Jesús en el Templo, que este año ha coincidido con el Jubileo de los consagrados. El final del mensaje de la Virgen a Mirjana (02.01.2000) "Orad y esperad", sensibilizó a los responsables de algunas comunidades presentes en Medj., que comunicaron su deseo de reunirse en oración y espera en torno a María, como lo hizo la Iglesia primitiva, obediente a las palabras de Jesús, que junto a su Madre, se preparó en la oración y en la espera para la venida del Espíritu Santo. Durante nueve tardes fuimos pues testigos de una oración viva, guiada por la Virgen cada día hacia un nuevo paso adelante.

De esta experiencia nuestra ha brotado la certeza de que la Virgen nos invita a no dejarnos apabullar por las preocupaciones, pues eso significa que no estamos completamente abandonados en Ella, sino que al contrario nos invita a confiar a Su Corazón todo aquello que nos parece imposible e irrealizable, con la confianza de que para Dios nada es imposible. Sólo entonces se abre en el alma la verdadera oración. Hemos podido experimentar también su alegría por la comunión y el espíritu de colaboración que ha nacido recientemente entre las diversas Comunidades. Tras esta experiencia, hemos comprendido que lo que más hace sufrir a Jesús no son tanto los pecados como la falta de confianza que sus consagrados tienen en Él. Por esto nos sentimos empujados a rezar especialmente por el don de la fe y del abandono en Dios.

Creo que para cada uno de nosotros esta novena ha sido un paso adelante en la comunión, en la fe y en el abandono, como lo testimoniaron todos en el momento del Ofertorio en la Misa comunitaria final. Finalmente, el almuerzo común y un momento de alegre encuentro fueron un último gran "Gracias" a Dios por el don de la vida consagrada. Sentimos que el Espíritu Santo nos empuja hacia delante en esta apertura en la oración para poder acoger sus impulsos: sentimos además que para Él es necesaria esta comunión de "corazones" en la oración, porque abre el espacio en la Iglesia y en el mundo a su acción en este año jubilar. Paula

 

  Preparemos un "Totus Tuus" mundial

"Completamente tuyo" María, es el lema que el S.Padre ha escogido para su pontificado, adoptándolo de S.Luis Mª Grignon de Montfort a quien el Papa tiene mucha devoción. En este año jubilar, el Papa desea extender su Totus Tuus al mundo entero con un gesto muy significativo ya inscrito en el programa oficial del Jubileo: "el acto de ofrecimiento del nuevo milenio a la protección de María", el próximo 8 de octubre . Este mismo día se celebrará también el Jubileo de los Obispos, que vendrán a S.Pedro de todas partes del mundo. En esta misma ocasión, el Papa, con todos los obispos, consagrará el III Milenio a María. Para este propósito, el S.Padre ha expresado un deseo: que este gran acto de consagración se prepare, que todos oremos unidos, en todo el mundo, para obtener la adhesión profunda y convencida de todos los obispos, los sacerdotes y los fieles.

Para escuchar el deseo del S.Padre es necesaria, por tanto, una gran oración que nos una a María y entre nosotros. Testigos y soportes de la iniciativa de la Virgen peregrina, algunos sacerdotes conocidos, dejarán oír su voz también en las páginas de nuestro periódico. Es importante subrayar que este movimiento de unidad quiere respetar todas las sensibilidades, las espiritualidades, todos los carismas y no quiere promover una asociación sino al contrario, quiere estimular la creatividad de cada uno y la organización de la "Visitación" en cada país. La elección de la estatua o del icono que va a peregrinar se deja a la libre iniciativa de los individuos. "Es por medio de la SS. Virgen María que Jesús vino al mundo y es también por medio de ella que debe reinar en el mundo" (S.Luis Mª Grignon de Montfort).
Ahora dejamos la palabra al P.Jozo que ha querido mandarnos su testimonio.

  ¡Acoge a la Virgen peregrina en tu familia!

El día de la natividad de María , el 8 de septiembre de 1995, salió de Francia una gran iniciativa mariana. La hermandad Notre-Dame de France inició un ambicioso proyecto, de acuerdo con los documentos y las enseñanzas de la Iglesia: extender la gloria de la SS.Virgen entre los pueblos. Es el movimiento de las "Vírgenes peregrinas".

Como María visitó a su prima Isabel en su casa y en su familia, hoy, de la misma manera, quiere visitar al mundo entero. Su Visitación trae siempre la paz y el bien, representa siempre el comienzo de un mundo mejor. Ella está continuamente buscando un lugar para su Hijo. Los últimos mensajes de la Reina de la Paz en Medj. son una invitación a la oración, una llamada, sobre todo para los cristianos, a llevar la paz a los demás. La Virgen es la peregrina que llevó la paz a Isabel y a su familia. Ella, que es la Llena de gracia, desea llegar a todos sus hijos a través nuestro. Hoy, más que nunca, frente a la caída y la destrucción de la familia cristiana, necesitamos una Virgen y una Madre. Hoy que la vida en nuestro planeta está en peligro, no sólo la vida del niño no nacido, sino también cualquier otra vida, necesitamos una Madre portadora de vida, una Madre que reúna su familia para orar en ella y mantenerla unida.

La Hermandad Notre-Dame de France ha encargado miles de estatuas y de esta manera ha dado la posibilidad a cada comunidad, parroquia, diócesis, de ofrecer una a María. Este movimiento desea invitar a cada individuo y cada familia a abrir la puerta a la Madre que da la paz y la esperanza. Las primeras 250 estatuas e iconos de la Virgen bendecidos por el Santo Padre en la Plaza de San Pedro se han distribuido por el mundo entero llamando a todos los hombres a la oración y a la conversión. En el transcurso de estos cinco años las "Vírgenes peregrinas" han visitado más de 250 países: Irak, Vietnam, Líbano, etc... En cada encuentro todos participan en la Eucaristía, en la oración, en la Adoración del SS.Sacramento. Las numerosas conversiones son los signos visibles que acompañan a la Virgen peregrina...
Deja tú también que la Virgen entre en tu familia y en tu parroquia. Acógela con tu oración. ÁbreLe la puerta de tu vida para que pueda darte la paz y la alegría. Ciertamente, numerosos peregrinos vienen a Medj, pero de seis mil millones de hombres, ¿cuántos nunca tendrán ni la ocasión ni la posibilidad de escuchar Su llamada? Es por esto que es tan importante que la gente se encuentre con la Virgen peregrina en el propio país , en la propia parroquia, en la propia familia, y así poder conocer sus mensajes. Cuando acojas a la Virgen en tu parroquia o en tu familia responde con la oración del rosario, las letanías y con la consagración al Corazón Inmaculado de María. ¡Que este encuentro con la Virgen María cambie tu vida para introducir en ella la oración cotidiana y una profunda vida sacramental!

¡Queridos amigos, dejad que la Reina de la Paz y la Virgen peregrina partan en peregrinación! Acompañadla con vuestras oraciones, vuestros ayunos y vuestros sacrificios, para que en todos los caminos que recorrerá por los 4 rincones de la tierra, germine la primavera de la Iglesia. ¡Que esta llamada, en el año jubilar, sea la preparación de la Iglesia para el nuevo Milenio y el nuevo siglo! Con vuestras oraciones y sacrificios participaréis en un gran proyecto de nuestra generación. ¡Gracias por haber respondido a esta llamada! P.Jozo Zovko.
Algunas indicaciones prácticas: Para quien no encontrase estatuas o no tuviese medios suficientes, en la siguiente dirección hay disponibles numerosas estatuas de Vírgenes peregrinas e iconos de "La Gobernanta"(sólo se cobrará el transporte. En casos especiales, la Asociación asumirá también estos, en los límites de sus fondos.) Confrérie Notre-Dame de France, 11 rue des Ursulines, Bp227, 93523 St Denis cedex 1. Tel:0033164596556, fax: 0033164596522.

E-mail: olbns@easynet.fr - internet:http://www.vierge-pelerine.org

 

 

  S.Brígida: símbolo de unidad entre los cristianos

 

S. Brígida ha sido elegida por el Papa copatrona de Europa junto a S. Catalina de Siena y a S. Teresa de la Cruz (Edith Stein), porque su santidad se desenvolvió en circunstancias históricas y geográficas que las hacen particularmente significativas para el continente europeo, y para que los cristianos europeos puedan sacar provecho espiritual de la contemplación y de la invocación de algunos santos que son especialmente representativos de su historia. Esta santa sueca, que vivió en los albores del s.XIV, fue considerada por muchos papas un puente entre el Norte de Europa y Roma; entre los luteranos y los católicos. De hecho, Escandinavia, la patria de la santa, en el siglo XIV fue separada de la comunión con Roma, y en este contexto la figura de Brígida constituye un fuerte signo ecuménico, sin olvidar el compromiso que en este sentido también ha desarrollado su orden.

Recientemente se ha firmado en Augusta un acuerdo entre luteranos y católicos sobre el tema de la justificación. Éste acuerdo pone aún más de relieve la contribución ecuménica que S.Brígida ofreció a la Iglesia, si se considera que pone fin a la disputa que comenzó siglos atrás con Lutero, sobre si nos salvamos por la fe o por las obras. Nació en Suecia en 1303 en una familia aristocrática y muy religiosa. Madre de ocho hijos, se volcó en la vida familiar y tuvo visiones extraordinarias. Tuvo también tiempo de hacer con su marido obras de caridad, y fundó un pequeño hospital para servir a los más necesitados.

En 1341, cuando murió su esposo, Brígida se entregó completamente a Dios y éste no tardó en presentarse a ella confiándole una nueva misión y guiándola paso a paso con una serie de gracias místicas extraordinarias. Se fue de Suecia en 1349, y llegó a Roma, sede del papado, donde pudo ampliar sus horizontes espirituales y fundar la orden del SS. Salvador o brigidino.

Realizó muchas peregrinaciones por Italia y Europa, a los lugares que constituían las fuentes del cristianismo, y también a Tierra Santa. En realidad, no tanto por las peregrinaciones como por el sentido profundo que tenía del misterio de Cristo y de la Iglesia, S. Brígida participó en la construcción de la comunidad eclesial en un momento crítico de su historia. Sus experiencias de fe hicieron de ella un punto de referencia para muchas personas de la Iglesia de su tiempo; se dirigió con seguridad a príncipes y pontífices, y no ahorró admoniciones severas sobre la conducta moral del pueblo cristiano y del clero. Murió en Roma el 3 de julio de 1373.

("Il regno - documentos 1999")

 

 

* Para Alberto Bonifacio y sus colaboradores, el año jubilar comenzó bajo el estandarte de la caridad. A pesar de que la nieve dificulta mucho sus viajes, el 28/01/00 llevaron 20 furgones a Sarajevo y a Mostar para socorrer a musulmanes, serbios, croatas y albaneses de Kosovo en sus primeras necesidades y el 18/02/00 llevaron otros 14 furgones directamente a Nevesinje y Graaeanica, al sur de Bosnia, en Mostar.

El Arzobispo de Sarajevo, Puljiae, expresó su reconocimiento por esta obra en una carta en la que agradecía sinceramente la ayuda y la cercanía demostradas hacia todos los necesitados de cualquier nacionalidad.

Ponemos a continuación la dirección para quien quiera sostener esta obra con donativos: Alberto Bonifacio, Via S.Alessandro, 26 - Pescate (LC) - Tel 0341/368487 - Fax 0341/368587. Ccp n. 17473224; ccb n.98230/Y Banca Popolare de Lecco - Div. Deutsche Bank Piazza Garibaldi, 12 - 23900 Lecco - ABI 3104 - CAB 22901.

*Informamos que el Eco se traduce también al eslovaco . Aprovechamos para agradecer a todos aquellos que se prestan al paciente trabajo de traducción y que nos permiten ser fieles a la cita bimestral con nuestros lectores.

 

  Cinco nuevos obispos en China para la Iglesia patriótica 

El 6 de enero en Pekín han sido ordenados 5 obispos para la Iglesia patriótica, es decir, la Iglesia oficialmente reconocida por el gobierno, mientras que en S.Pedro, el Papa, el mismo día, ordenaba 12 nuevos obispos para la Iglesia católica. Esta decisión de la Iglesia patriótica suscita maravilla y al mismo tiempo contrariedad en los ambientes de la Santa Sede, porque la iniciativa del gobierno chino aleja la posibilidad de diálogo. La comunidad eclesial católica ha vivido este momento con los mismos sentimientos de dolor y de desengaño expresados pocos días antes por la Santa Sede.
Los otros 130 seminaristas del Seminario nacional de Pekín, - informa la agencia vaticana Fides - desertaron en masa de la celebración. El día anterior habían sido obligados a participar en las pruebas de la ceremonia, pero por la tarde decidieron no participar, considerando unánimemente que la que han llamado consagración episcopal está en contra de los principios de su fe y de la fe católica. Un estudiante declaró que ahora todos temen la represión y hasta la persecución ya sea de parte del gobierno, ya de la Asociación Patriótica, por esto en un mensaje éstos piden a sus amigos: "Orad por nosotros y expresad junto a la Iglesia universal la solidaridad hacia nosotros".

Otro indicio que hace reflexionar es, siempre según Fides, la bajísima participación de los fieles. De hecho, asistieron menos de 200 personas frente a la media de 600 que van regularmente a Misa el domingo en la catedral de Pekín. Los que a pesar de todo participaron por obligación, dijeron que la ceremonia parecía más un funeral que una fiesta de ordenación y que el clima era muy tenso. Los mismos 5 nuevos obispos patrióticos, declaran las fuentes de Pekín, tienen presiones extremas antes de aceptar la ordenación.

  En Timor Este se sigue muriendo... ¡de hambre!

Los misioneros comprometidos en las zonas de Timor Este comunican que si bien la guerra - que ha presenciado duros enfrentamientos entre cristianos y musulmanes - parece haber acabado, los problemas de la población no han acabado en absoluto, pues se muere de hambre, de enfermedades y de miseria. Además, la escasez de agua debida a los monzones hace que aumente el riesgo de epidemias en aquellas zonas donde la pobreza es ya habitual.
Continúa alta la tensión en las Molucas donde la paz entre católicos y musulmanes parece no querer volver. Hasta el S.Padre ha lanzado una llamada para que se produzca pronto una reconciliación con los islámicos en este archipiélago desde hace tiempo convulso por la violencia.

 

* El Eco de María en las principales lenguas se encuentra en Medj., en el comercio Shalom a la derecha y delante de la Iglesia, y en Ain Karim, la última tienda de la Galería bajo el Hotel Internacional, frente a la casa parroquial.

* Viaje a Medjugorge - Autobús diario desde Trieste (cerca de la estación FFSS) hora: 18; con llegada Medj. a las 8 de la mañana siguiente. Vuelve a salir de Medj. a las 18., con llegada a TS a las 8 (tel 040 425001; 102 mil liras con reserva, a/r válida para un mes). Por mar trayecto desde Ancona, lunes, miércoles, viernes a las 21h, sábado a las 22h: tel: 071-55218, fax: 202618 (ag. Mauro), o bien tel: 071-204915, fax 202296 (ag.Morandi).

Eco en internet: http://www.webexpo.it/medjugorje

E-mail: ecodimaria@mclink.it

 

"¡Siento que los bienaventurados me llaman allá arriba!"

Así respondía don Angelo a quien le decía que esperaba su regreso después de la recuperación invernal en el sanatorio. De hecho, tras algunos días de mucho sufrimiento físico pero también de abandono filial en Dios, don Angelo entraba gozoso y sereno en la casa del Padre, allí donde los santos lo esperaban para festejar con él en la gloria. Murió el 3 de marzo, primer viernes de mes , una delicadeza incomparable de Dios, ya que él amaba mucho la devoción al Sagrado Corazón de Jesús e invitaba a los suyos a hacer lo mismo: "¡Pon tu corazón en el lugar de Jesús, y su lugar en el tuyo!"
Don Angelo sabía que su larga enfermedad era querida por Dios, "porque - decía - el Señor llama a algunas personas a estar más cerca de Él y a participar del sufrimiento de la cruz para la salvación del mundo, de aquellos que no comprenden". Ha dejado así en el corazón de todos nosotros, más allá del dolor por la separación humana, una gran paz y la certeza de que el seguimiento de Jesús en el camino de la cruz y del amor es la vía más breve para alcanzar la plenitud de la vida y la bienaventuranza en el cielo.

Con estos sentimientos el Obispo de Mantova, Mons. Egidio Caporello, junto a 70 sacerdotes y a una numerosísima asamblea, celebraron el lunes 6 las exequias con cantos y oración coral.

  El P.Jozo participa con nosotros en el dolor

"Don Angelo ha sido el ángel custodio del gran movimiento mariano y de renovación de la Iglesia que viene de Medjugorje. Gracias Señor por tu hijo don Angelo que ha actuado tantas veces como San José, protegiendo a la Madre con el Hijo. El Eco de Medjugorje ha sido la voz que ha unido a millones de peregrinos en todos los continentes. Una gran misión con muchos obstáculos. Don Angelo los venció todos, y vivió para testimoniar y amar. ¡Gracias! Queridísima Reina de la Paz, haz entrar a tu hijo en el Reino de Dios". P.Jozo

Medjugorje, 7 de marzo de 2000

 

 

  LOS LECTORES ESCRIBEN

Sor Luisina, de Japón: Padre, ... María está constantemente cerca de su siervo fiel para que sepa cumplir en profundidad la voluntad del Padre. Todo el bien que ha hecho en el mundo con su Eco de María será su corona en el Paraíso. Me siento cerca suyo con afecto.

Mariangela B. de Cuneo: El Eco de María es una excelente publicación que toda la familia leemos con gozo y que nos ayuda a meditar y a orar. Deseo expresar un sincero agradecimiento a Don Angelo por la ayuda y el consuelo que nos ha dado durante estos años, entregando todas sus fuerzas para la salvación de las almas. Para nosotros es un gran ejemplo, porque en su gran sufrimiento ha sabido acoger la cruz abandonándose completamente a Dios y ofreciéndose por nosotros.

Agradecemos de corazón a los lectores por los donativos que, en su generosidad, han querido entregarnos y que para nosotros son indispensables para poder continuar esta obra. Que la paz y el amor que desbordan del Corazón Inmaculado de María sean vuestra recompensa ya en esta tierra. Gracias también a todos aquellos que sostienen el Eco con su oración.

Villanova M., 8 de marzo de 2000